La infraestructura de transporte de El Salvador -aéreo, marítimo y terrestre- ofrece otra ventaja competitiva. El Aeropuerto Internacional, a 30 minutos de la capital, es el más moderno de la región y uno de los mejores en Latinoamérica. El aeropuerto ofrece conexiones a todo el mundo y tiene capacidad para recibir 2.5 millones de pasajeros al año. Actualmente, maneja un tráfico de 1.8 millones de pasajeros y 25 mil vuelos comerciales anuales.

Para muchos inversionistas, así como para los centros de distribución y logística, es de extrema importancia contar con un sistema vial efectivo y en buen estado, que conecte no sólo la totalidad del territorio nacional, sino también los principales puestos de aduana situados en las fronteras con los países vecinos.

El Salvador tiene, aproximadamente, 3 mil kilómetros de calles pavimentadas en muy buenas condiciones (carreteras, calles principales y aledañas), gracias al mantenimiento permanente brindado por el Ministerio de Obras Publicas por medio del programa FOVIAL.

El Salvador ofrece dos puertos marítimos importantes para la región: el Puerto de Acajutla, ubicado a 120 kilómetros de la ciudad capital de San Salvador, y el Puerto de La Unión, situado en la parte oriental del territorio, en el Golfo de Fonseca. En el año 2008, el Puerto La Unión será el atracadero de aguas profundas más moderno y funcional de la región.

El alcance, capacidad e infraestructura de punta del sector de telecomunicaciones, constituye otro elemento valioso que favorece el entorno de negocios e inversiones de El Salvador. Las corporaciones multinacionales como: América Móvil (México), Telefónica (España), Millicom (Suecia), Sprint y AT&T (Estados Unidos) han establecido sus operaciones en el país y ofrecen tecnologías modernas que se aplican a la infraestructura de telecomunicaciones, como los cables de fibra óptica y el acceso a la conmutación digital, líneas telefónicas con el sistema múltiplex y administradores de llamadas, líneas de edificio a edificio, video conferencias, vías alternas y vías de recuperación de desastres.

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El Aeropuerto Internacional El Salvador es uno de los cuatro mejores aeropuertos de Latinoamérica; una verdadera joya arquitectónica de transporte.
La construcción del Aeropuerto Internacional El Salvador comenzó en 1976 y en 1980 inició sus operaciones. Está ubicado a 40 kilómetros de la ciudad capital de San Salvador.
El antiguo aeropuerto de Ilopango tiene una pista de aterrizaje que mide 2,240m de longitud por 45m de ancho y es utilizado hoy en día por aeronaves militares y civiles. Actualmente, se está considerando su desarrollo para convertirlo en un centro regional para el manejo de carga.

El Puerto de Acajutla, en la zona del Océano Pacífico es uno de los dos puertos marítimos de El Salvador. Ha estado operando desde la década de los sesenta. En los últimos años, este puerto perdió competitividad obligando a las empresas de transporte a trasladarse a Puerto Barrios y Puerto Quetzal en Guatemala, y a Puerto Cortes en Honduras en la zona del Atlántico. Actualmente se está considerando la rehabilitación del Puerto de Acajutla, ubicado al occidente de El Salvador, con el propósito de recuperar su importancia y competitividad en la región.

El Puerto de La Unión, ubicado en la zona oriental del país, es un puerto de carga menor, inactivo desde 1996; sin embargo, se esta evaluando la posibilidad de reactivarlo y privatizar esta instalación que consta de dos muelles en el Golfo de Fonseca. La meta es lograr que el Puerto de la Unión se transforme en un centro moderno que sirva al lado Pacífico de México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, y Costa Rica. La primera fase de la construcción de este Puerto comenzó en Enero de 2005 y se espera que finalice en los primeros meses de 2008, con lo que el Puerto de La Unión se convertirá en el puerto de aguas profundas más moderno de la región. La construcción de la infraestructura complementaria en el área de calles, redes eléctricas, incluso probablemente vías férreas, ayudará a conectar al Puerto con el resto del país y con Honduras y Nicaragua de manera rápida y eficaz.

El gobierno ha simplificado considerablemente los procedimientos aduaneros en los últimos años. Un nuevo sistema denominado "Teledespacho" se implementó en 1998; este permite que los importadores y exportadores envíen sus facturas comerciales, los conocimientos de embarque y conocimientos aéreos por medio de un enlace electrónico al oficial aduanero en El Salvador para ser procesados. Este sistema permite internar la mercadería los siete días de la semana. El gobierno salvadoreño también implementó un proceso de "Auto liquidación" que permite al importador valorar y pagar los impuestos debidos, sin inspección física en muchos de los casos.

El programa de liberalización de aranceles y modernización de las aduanas de El Salvador promueve el comercio y apoya al sector industrial. El país, en cumplimiento con sus obligaciones ante la OMC, redujo gradual pero dramáticamente los impuestos de importación para bienes terminados e intermedios desde un 300 por ciento ad-valoren en 1990, a un rango de entre el 5 y el 15 por ciento para el año 1999. En 1995, los aranceles de importación respecto a los bienes de capital y materia prima se redujeron a cero. Esta última medida le dio un nuevo ímpetu a la industria, reduciéndole los costos totales de producción y por ende haciéndola mucho más competitiva.

Al mismo tiempo, el programa de modernización de aduanas (1995-98) automatizó los procedimientos aduaneros y redujo los impedimentos burocráticos para la internación y exportación de mercadería al reducir el número de pasos a seguir de 18 a únicamente 4.

La electricidad es uno de los sectores primordiales más desarrollados del sistema de infraestructura salvadoreño. Durante los últimos ocho años, el país ha seguido la política energética más abierta de todos los países centroamericanos.

El país acoge la producción y distribución privada de energía eléctrica. Cinco compañías de distribución eléctrica de propiedad estatal fueron vendidas a inversionistas privados en 1998: AES Corp. (USA) Emel S.A. (Chile), Pennsylvania Power & Light y Electricidad de Caracas (Venezuela).

Tres plantas de generación térmica con una capacidad de producción combinada de aproximadamente 300 Mw. se vendieron en 1999. Hoy en día, el sector privado administra cerca del 30 por ciento de la capacidad total de generación eléctrica del país.

Las tarifas de uso general están en US $0.08 centavos por Kwh para el servicio industrial y comercial, y entre US $0.08 y $0.16 centavos por Kwh para el servicio residencial, dependiendo de las fluctuaciones en la demanda de energía.

Las plantas generadoras de propiedad privada, tal y como el proyecto en Nejapa de Coastal Technology y la interconexión de la red eléctrica con Honduras auspiciada por BID, se implementaron con el objeto de reducir la probabilidad de déficit energéticos en el futuro. Asimismo, Coastal Technology ha invertido en una terminal para productos de petróleo con oleoductos costa afuera e instalaciones de desembarque en el Puerto de Acajutla.

En 1999 El Salvador tenía 2 mil kilómetros de carreteras pavimentadas que se incrementaron a partir del mes de diciembre del 2004, hasta llegar a un total de más de 3 mil kilómetros, incluyendo la carretera Panamericana.

Las carreteras pavimentadas conectan las ciudades, aeropuerto y puertos principales. Las calles aledañas generalmente son accesibles el año entero.

La inversión efectuada en la construcción y mantenimiento de las calles rurales, carreteras, puentes, calles urbanas y pasos a desnivel ha sido extremadamente significativa. Desde el año 2002 se han construido más de 250 kilómetros de carreteras que conectan a El Salvador con Honduras y Guatemala. El fondo de mantenimiento vial (Fondo de Conservación Vial) se asegura del buen estado de las carreteras todo el año.

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La moderna red de telecomunicaciones constituye el sector primordial del sistema de infraestructura de El Salvador. El crecimiento del sector de telecomunicaciones se vio dinamizado por la privatización de ANTEL, la institución de telecomunicaciones de propiedad estatal que se vendió en 1998 como dos compañías separadas (una de línea fija y otra inalámbrica). Como resultado de la privatización, el 51% de la acciones de la compañía de línea fija fueron vendidas a France Telecom, y el 51% por ciento de la acciones de la compañía inalámbrica fueron vendidas a Telefónica de España.

A finales del primer semestre de 2004 habían 1 millón 369 mil 367 líneas móviles y 805 mil 065 líneas fijas, gracias a la rápida respuesta de la industria privada por la creciente demanda de negocios en el país.

Ahora, los servicios de marcación directa, servicio celular, Internet, fax y telex están disponibles en El Salvador, permitiendo a los salvadoreños comunicarse con casi todos los países del mundo. El servicio de telefonía internacional en El Salvador incluye a AT&T, Sprint y MCI.