Exportaciones Inversiones

Calvo genera 1,500 empleos en la zona del puerto de la Unión. Las familias de la zona han visto mejoras significativas en sus condiciones de vida.

CALVO

Fecha: Viernes 17 de Julio de 2009

 

En el año 2001, después de la gestión de la Agencia de Promoción de Inversiones, PROESA, Grupo Calvo, con presencia en los cinco continentes, decide instalar en El Salvador su planta atunera más grande.

La planta, inaugurada en el año 2004 en el departamento de La Unión, en la costa oriente del país, ahora cuenta con 3,000 empleados en todo el mundo. La mitad se encuentra en territorio salvadoreño.

Calvo nació en 1940 en La Coruña, España, cuando Luis Calvo Sanz decidió fabricar conservas de carne en su pequeña factoría. Luego enlató fabada y, en 1942, pescado. Cierto día, llegaron noticias sobre una nueva propuesta de producto: el atún yellowfin. Calvo expande el negocio envasando el nuevo atún en una innovadora lata redonda (hasta entonces las latas para atún eran ovaladas). Actualmente el 79% del atún consumido en España es yellowfin.

En 1978 Calvo adquirió el Montéeselo, su primer buque. La flota actual consta de 6 atuneros, 2 buques de apoyo y 3 mercantes. Calvo Pesca es una de las primeras flotas especializadas del mundo.

Viento en popa, inauguró una planta en Venezuela en 1981 y otra en la localidad coruñesa en 1986. En 1993 compró la marca Nostromo, hoy la segunda del mercado italiano.

La empresa siguió innovando y creando tendencias. Introdujo la bolsa flexible de aluminio para los grandes formatos de atún en el sector foodservice, y en el año 2001 la primera conserva de atún baja en sal.

Calvo es una compañía de capital 100% español, dedicada a la pesca, producción y comercialización de conservas de pescado de alta calidad. Tiene platas atuneras en España (en Carballo y en  Esteiro), Marruecos, Brazil, Venezuela y en El Salvador. La integración vertical de los eslabones de la cadena de valor ha definido su éxito.

Con 16,000 m² de contrucción y una inversión inicial de US$40millones, la atunera en El Salvador es su planta más grande y la cual ha realizado expansiones por un total de US$50 millones. La atunera es una importantísima fuente de desarrollo en el puerto La Unión, generando 1,500 empleos para los habitantes de la zona. Contaremos la historia de María de los Ángeles Arévalo.

María de Los Ángeles es una salvadoreña de 29 años, quien, junto a sus compañeros de trabajo contribuye a consolidar el liderazgo de esta empresa haciéndola generar más y mejores empleos que se traducen en mejor calidad de vida para las familias unionenses y salvadoreñas en general.

Esta madre soltera tiene tres hijos: Vanessa Esmeralda (9), Luis Alberto (6), y Gisell (3)  quienes son su mayor inspiración y deja bajo el cuido de la abuela mientras ella va a trabajar.

Su día comienza a las 3:30 de la madrugada. Se despide de sus hijos mientras aún duermen y sale a encontrarse con Yanira, su amiga, vecina y compañera de trabajo, y abordan el transporte de la empresa que las lleva hasta la planta.

Tres años ha trabajado en Calvo. Desde entonces María de los Ángeles cuenta que su vida se ha transformado. Ella se siente capaz de cumplir con su responsabilidad de “padre/madre”, como ella se describe, aunque un sentimiento de frustración se percibe cuando explica que no puede ver a sus hijos durante el día,frustración que ha aprendido a transformaren coraje.

Sus superiores en la planta, como Cristela Vides, encargada del Proceso del Área de Limpieza de Pescado, reconocen que  María de los Ángeles destaca   por su colaboración y entrega, por lo que en ocasiones le confían tareas adicionales que le dan la oportunidad de aprender.

Esta joven madre se desempeña en el  “Área de Limpieza de Pescado”, conocida como “Parrilla de Pescado”. En la línea de producción, le corresponde la posición 1D. Más que un dígito acompañado de una letra es el puesto donde trascurren sus días buscando un mejor futuro para ella y sus hijos.

“El buen desempeño de María de Los Ángeles corresponde a sus actitudes positivas, como llegar 20 minutos antes de la hora para preguntar a sus superiores y a sus compañeras, en qué puede ayudar”, comenta Cristela Vides.

María de Los Ángeles revela que quiere llegar a ser supervisora, aunque admite que es más demandante que el trabajo de limpieza en las parrillas.

“Quiero ser alguien más, salir de donde estoy, ser más importante…es algo que puedo lograr con sacrificio”, afirma esta abnegada salvadoreña.

María de los Ángeles dice que una de sus mejores características es su “forma alegre de ser”. Su buen humor le ha valido para tener muchas amigas que la aprecian e incluso la buscan en el regreso a casa para cantar y bromear.

Con todas sus compañeras tiene una buena relación, pero sus preferidas son las que con ella recogen la miga de pescado –otra función dentro del Área.

“Ella es María líder en su grupo, alegra la hora del almuerzo, y que cuando organizamos partidos de fútbol femenino, es la primera en participar y en motivar a las demás”, añade la señora Vides..

Ella se siente satisfecha y contenta de trabajar para Grupo Calvo. “A todos nos tratan bien, se siente bien bonito” comenta complacida. Saber que el pescado que limpian sus manos, lo comen en muchas partes del mundo la llena de satisfacción.

“Mi mamá me dice que yo y mis compañeras somos afortunadas porque contamos con un trabajo cuyas prestaciones garantizan la tranquilidad de nuestras familias”.

Esta afable mujer analiza que la diferencia más grande entre sus antiguos trabajos y éste, es económica; pues no sólo gana el doble, sino que ahorra en transporte y  cuenta con seguro social para sus hijos.

Al entrar a la planta la dificultad más grande que encontró María de los Ángeles, fue manipular el pescado con el cuchillo y hacerlo bien, pero “es cuestión de práctica”, dice ahora que lo hace correctamente.

Seguramente María de los Ángeles pronto se convertirá en una supervisora que agregará entusiasmo y buen humor a su línea de trabajo.

 

 

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